Las vecinas de los bloques de Nestar-Azora y Fidere/Testa (Blackstone) en la Comunidad de Madrid decimos basta. Lanzamos una nueva campaña para impedir la venta masiva de más de 17.000 viviendas, muchas de ellas antiguamente públicas, que los fondos buitre quieren volver a poner en el mercado para seguir especulando con nuestras vidas.

Exigimos al Gobierno que recupere estas viviendas para el parque público a través de Casa47, la nueva entidad pública del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana. Estas casas son nuestros hogares y deben cumplir una función social, no alimentar el negocio de unos pocos.

Durante más de una década, los fondos buitre se han enriquecido a costa de viviendas que en muchos casos eran públicas o protegidas y que fueron malvendidas a precio de saldo. Un claro ejemplo son las 1.860 viviendas que el Ayuntamiento de Madrid, bajo el gobierno de Ana Botella, entregó a Blackstone en 2013 por apenas 68.000 euros cada una. Desde entonces, sin invertir en mantenimiento, estos fondos nos han impuesto subidas abusivas de alquiler, cláusulas ilegales y una gestión basada en la vulneración sistemática de nuestros derechos. Ahora quieren cerrar el círculo con una nueva operación especulativa.

No lo vamos a permitir. Tenemos claro que la organización colectiva es nuestra mayor fuerza y que vamos a frenar esta venta. Luchamos para que nuestras casas pasen a formar parte del parque público de vivienda de Casa47, con alquileres estables y asequibles y garantías reales del derecho a la vivienda frente a los intereses de quienes solo buscan hacer negocio.

Sabemos que se puede ganar. En Catalunya, 1.700 viviendas acaban de ser recuperadas tras una campaña de presión y nueve meses de huelga de alquileres impulsada por nuestras compañeras del Sindicat de Llogateres, que logró frenar la venta multimillonaria de la Fundación La Caixa y blindar estas viviendas como VPO.

En Madrid, también sumamos victorias como la negociación histórica con Blackstone en 2021 en la que, tras años de resistencia y más de 100 hogares organizados en la campaña #NosQuedamos, se forzó al mayor propietario de España de vivienda a firmar la mayor negociación colectiva del país. Además, las inquilinas del fondo buitre Nestar-Azora, llevan más de un año en huelga de alquileres parcial contra las cláusulas abusivas que este tipo de fondos exigen en sus contratos: el pago de IBI, comunidad y otros gastos de gestión que nunca deberían repercutir en ellas. Por todo ello, las vecinas tienen claro que no se irán de sus casas, que resistirán y lograrán recuperar estas viviendas no solo para ellas, sino para el conjunto de la sociedad.

Por todo ello lo tenemos claro: no nos vamos de nuestras casas. Vamos a resistir, a organizarnos y a recuperar estas viviendas, no solo para quienes vivimos en ellas hoy, sino para el conjunto de la sociedad. Porque la vivienda es un derecho, no un negocio.