Los días 20 y 21 de febrero volvimos a encontrarnos un año más en nuestra Asamblea de Afiliadas para hacer balance, tomar decisiones y proyectar colectivamente el rumbo del sindicato en un contexto de ofensiva especulativa y crisis de vivienda como el que estamos viviendo.
El viernes por la tarde arrancamos con un espacio fundamental: la rendición de cuentas. Un ejercicio de transparencia de repaso de las cuentas anuales, analizando la situación económica del sindicato y el crecimiento de la afiliación durante el último año. Este aumento es la prueba de que cada vez más inquilinas creemos en la fuerza que tenemos cuando nos juntamos y nos organizamos. En este bloque tomamos decisiones importantes. Por un lado, se aprobó la subida salarial de las compañeras remuneradas y, por otro, debatimos y acordamos el porcentaje de los ingresos anuales que se destinará a nuestra caja de resistencia, reforzando así una de nuestras herramientas más potentes para sostener conflictos.
La tarde continuó con un repaso a nuestras líneas estratégicas y un debate colectivo sobre cómo potenciarlas desde cada espacio. Se compartieron ideas para fortalecer nuestra acción sindical en cada barrio y ciudad, profundizar en nuestros mecanismos de socialización de información y democracia interna, afianzar la relación con nuestras alianzas o ampliar nuestra capacidad de incidencia política y mediática.
El sábado por la mañana abordamos una de las prioridades organizativas de esta Asamblea: la presentación y aprobación del Reglamento de Régimen Interno del SI. Tras meses de trabajo, el texto fue debatido título por título, recogiendo aportaciones y matices que se seguirán trabajando en los meses posteriores. Con su aprobación, el sindicato da un paso adelante en claridad organizativa, fortaleciendo la estructura y garantizando mayor coherencia interna.
A continuación, se presentó el horizonte estratégico al que aspiramos con la Reforma Inmobiliaria Popular. Esta propuesta, aprobada en el Congreso de Málaga de la Confederación de Sindicatos de Inquilinas (CSI), plantea una paradigma de vivienda radicalmente opuesto al modelo actual que entiende la vivienda como un negocio, poniendo sobre la mesa las cooperativas de vivienda y, con ello, la necesidad de que el control de la vivienda quede en manos de quienes habitamos las casas. La Asamblea reafirmó su compromiso con este horizonte de cambio profundo.

Al inicio de la tarde, nos reservamos un rato para analizar la coyuntura política y social actual y en el medio plazo (2025-2027), coyuntura marcada por tensiones económicas y una derechización general de la sociedad. En ese marco se presentó la hoja de ruta de La Revuelta de las llaves, aprobada también en el Congreso de Málaga de la Confederación de Sindicatos de Inquilinas.
La jornada continuó con la presentación de las principales campañas de acción sindical que actualmente estamos organizando, a través de la voz de las propias inquilinas implicadas en los conflictos. Este espacio nos sirvió para entender en qué punto están las campañas, el potencial de cada una y los retos o dificultades que encuentran.
Durante las últimas horas del sábado reflexionamos sobre el contexto legislativo, el sentido de la movilización social, los objetivos que tenemos como sindicato y se pusieron en común propuestas de movilización y organización popular ante la situación actual del alquiler, que seguiremos afinando en grupos de trabajo, nodos territoriales, comisiones y secciones sindicales por propietario.
Gracias a esta Asamblea hemos podido socializar el trabajo militante que hemos ido avanzando en los últimos meses y tomar algunas decisiones sobre cómo seguir, pero, además, hemos podido encontrarnos, mirarnos las unas a las otras y reconocer el poder de la organización colectiva. Ante la ansiedad, la impotencia y la sensación de fracaso y soledad que nos intentan imponer, frente la rueda del enfrentamiento entre pobres en la que nos quieren meter, nosotras sabemos que juntas somos más fuertes para decir NO a los abusos de un sistema rentista. Nos quieren solas, pero nosotras sabemos encontrarnos.


